Cordial reconocimiento


Escribe: NELSON GUZMÁN BAENA*


Escasas ocasiones me ha dado por refrescar mi mente con recuerdos que llenan el alma de alegría y sentidas emociones y no me escondo mucho porque de verdad recordar es vivir valorando las obras y si has vivido con esmero y sacrificio mejor se siente lo existencial y productos logrados.


Me centrare en mis estudios comenzando por la primaria en la grandiosas y prosperas escuelas Santander y Segundo Henao (Uno de los fundadores de Calarcá, polémico y estupendo escritor). Los secundarios en la ciudad de Armenia y no es que mi ciudad Calarcá, agraria en su mayor producción y población honesta y creadora no tuviera calificados planteles educativos sino porque era irresponsable e indisciplinado y no me rendía el estudio tanto que en primero de bachillerato en el Colegio Robledo casi me dan el título de bachiller porque patine y nunca pase de ese primer año de secundaria, la vagancia y el alcohol no me lo permitía y es así como mi padre detestando del desocupado me llevo a Barranquilla dejándome bajo el control de mis dos hermanos Edison y Arquímedes (ya fallecido) quien me enseño mecanografía y el objetivo alejarme de malos vicios y allí me puse a estudiar en otra significativa institución el SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje - Universidad del Pueblo) motores fuera de borda o sea aprendiendo a manejar motores Johnson que se colocaba en las canoas para aligerar de manera mecánica la marcha en el rio Magdalena.


Luego de vivir un año en Soledad (Atlántico) la tierra de Alci Acosta donde tuve la oportunidad de dialogar sobre sus grabaciones en larga duración y al ver que no me adapte al primero de bachillerato en Malambo otro hermano William me hace volver a Calarcá y me ingresa al I.T.I. (Instituto Técnico Industrial) Quindío donde era un colegio diferente a los demás parecía un taller con 8 especialidades todas apetecidas: mecánica industrial, automotriz, electricidad, ebanistería, dibujo industrial, fundición, metalistería y construcciones civiles enamorándome de esta última porque soñaba con dibujar planos de edificaciones y de verdad que fue lo más difícil para mí por ser mal delineante que entre otras cosas las escalas de las viviendas terminaban en vacíos y era un dolor de cabeza para los profesores y para un principiante. Jair Peña mi primer docente en esta área, Olmedo Murillo, Ramón Bedoya con quien “construimos” una casa en el barrio el Cacique de Calarcá, otras en el barrio San José Armenia y pavimentando una plazoleta en la Isabela de Armenia y quien dirigía la Octava Brigada.


El profesor Gustavo Mora excelente dibujante de planos y diseñador de construcciones voluminosas quien fuera mi docente de grado sexto un día que no asistí al colegio le dio por entregar en su clase trabajos finales orientándome a elaborar los planos para un estadio y que lio el que me creo: primero porque nunca había ido a un estadio, segundo no se conseguían planos deportivos para copiar o como muestra y me toco valerme de una cartilla de los juegos panamericanos que habían pasado recientemente en Cali y tomando un corte de una portería comencé a dibujar creo que durante unos seis meses concluyendo los planos del campo deportivo para más de 60.000 personas, entradas de urgencia ambulancias, camerinos, cabinas para medios de comunicación, gradas sobre columnas, drenajes, zonas de parqueo dejo constancia no sabía nada de esto y con esfuerzos logre concluir planchas recuerdo como unas ocho: fachada, cortes horizontal y vertical, cimentación y su ubicación en la zona industrial de Calarcá a la salida hacia el Valle frente a la cárcel; cuando se los presente a Gustavo el docente me dijo aquí te regalo un tres para que no repitas el año pues el taller no se habilitaba. Por ello era complicado el estudio en el I.T.I. si usted perdía otras materias a repetir el año y si se rajaba en la técnica también. Entonces a cuidarse académicamente.


Mi padre me daba semanalmente los pasajes para irme al colegio Calarcá Armenia y viceversa, pero por hacer viernes cultural toda la semana me iba al trote por la vía central contemplando cafeteras, La María y el rio Quindío y no faltaba quien le dijera o soplara que yo no tomaba taxi y por consiguiente justificar cuando se me preguntara, pero el dinero alcanzaba para las cervecitas.

Todo esto lo recuerdo con gratitud ya que ahora camino de Calarcá a la Bella y de aquí a la vereda Potosí y al hallarme en el conjunto residencial los Cipreses donde viven familias pujantes, dignas y solidarias como son los Calarqueños; valores que no se pierden y hace que en sus 136 años se continúe transmitiendo de generación en generación, me encuentro con uno de ellos el maestro de la construcción Oscar Amaya Álzate llamado “bautizado” Lleras que de verdad por su dentadura y físico se asemeja a la tradicional familia de gobernantes Lleras, me lo topo construyendo una huella placa que lleva al 4 - LOTEMATIAS para emplear vehículo y subir más suave sin problemas de malezas o hierbas y en dialogo con el me hace saber que además es pariente de la exalcaldesa de Calarcá Yenny Alexandra Trujillo Álzate y lo veo dedicado y serio en su trabajo junto a otro primo que lo acompaña en la obra. En la conversación me hace revivir el primer trabajo escrito que hice en el año 1977 titulado “Teoría sobre construcciones civiles” y con humildad no lo termine sino en la parte conceptual más no sus gráficos; como cuota parte de lo aprendido en el I.T.I. Quindío entre los años 1971-1976. Ahora y para no olvidar nuestras experiencias vividas se publica en el chat I.T.I. 62 años los comentarios de administrativos de este plantel educativo, juiciosos: técnicos, constructores, arquitectos, ingenieros, comerciantes independientes y jocosos bebedores. Esto sabe a miel si lo dejo acompañar de la música de aquella época que eran de contenido sentimental y de mensajes, de la literatura de Luis Vidales, Neruda, Gabriela Mistral, Mario Benedetti, creadores del arte, la ciencia, de los 6 años continuos en la FESQUI (Federacion de Estudiantes de Secundaria), de la Juco (Juventud Comunista) y de mis honorables villacaciqueños.


A este cordial reconocimiento le adiciono importantes obras dadas a conocer por el actual Alcalde de Calarcá Luis Alberto Balsero Contreras en especial en relación con el Consejo Territorial de Planeación Municipal en el acto de acción de gracias Calarcá 136 años este 29 junio de 2022 fecha y aniversario de la fundación de la segunda ciudad del departamento del Quindío, lo cual alegra a los residentes de este territorio.







*Responsable Comisión Técnica e investigación de la U.I.S. (Unión Internacional de Sindicatos) de P y J (Pensionistas y Jubilados) de la F.S.M. (Federacion Sindical Mundial). Calarcá, junio 30 de 2022

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