Día Mundial de las Personas Sin Hogar


Escribe: RUBEN DARÍO FRANCO NARVÁEZ*


Octubre es un mini-cuento para vivirlo con AMOR.

DIEZ - MARTHA SOLITARIA


MARTHA SOLITARIA es un mar de lágrimas. Ha llorado tanto que, en la piecita que habita, logró crear un gran depósito de líquidos acuosos, mucinosos y lipídicos, con los cuales calma la sed después de largas jornadas de llanto. Es más… el mismo líquido, lo usa diariamente, para su baño y elaboración de alimentos.


De vez en cuando, asiste a la iglesia y a eventos artísticos donde le pagan por hacer demostración del poder de sus glándulas lagrimales; especialmente, en exequias como estrella central de las plañideras, y en obras de teatro cumpliendo el papel de LA LLORONA.


Hoy, lunes 10 de octubre 2022, se desahogará -en las redes sociales-, llorando durante 90 minutos seguidos (sin comerciales) y rematando con su gran anuncio: “YO SOY MARTHA SOLITARIA que vivo feliz en un mar de lágrimas. –RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ.


Para conquistar la felicidad, debemos vencer el rostro del mal y mirar –con alegría- el espejo de la sonrisa. SONRÍA, SONRÍA, SONRÍA… CON AMOR Y ALEGRÍA, AGRADECIÉNDOLE A DIOS CADA SEGUNDO DE VIDA. –RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ.


Desde el 10 de octubre del año 2010 se celebra el Día Mundial de las Personas sin Hogar, una efeméride que tiene como finalidad sensibilizar y concienciar a la población acerca de las personas que no tienen un hogar para vivir o que habitan en viviendas en condiciones infrahumanas e insalubres en varias partes del mundo y la discriminación que sufren por su condición.


Este fenómeno social es conocido como sin hogarismo, relacionado con las personas que carecen de una vivienda para residir, viéndose en la obligación de vivir a la intemperie o en albergues debido a una ruptura de sus lazos familiares y sociales, así como por no poseer un empleo con ingresos fijos o estables.


De acuerdo a estadísticas del año 2018 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se estima que –actualmente- 900 millones de personas viven en asentamientos informales o campamentos, sin incluir a las personas que viven en las calles. Es un problema grave que merece una atención prioritaria.


Con la celebración de este Día Mundial se pretende generar propuestas para ayudar a aquellas personas que se han quedado sin hogar por razones diversas: factores estructurales e institucionales, situación económica, familiar o social, desastres naturales, condición de desplazados o refugiados, entre otras causas.


Las personas sin hogar tienden a ser excluidas y marginadas socialmente, y esta situación se ha visto afectada ante los efectos de la pandemia por COVID-19, sin contar con ningún tipo de protección, asistencia ni acceso a los servicios básicos, debido a que deambulan y duermen en las calles o en lugares públicos.


Se estima que la esperanza de vida de las personas sin hogar se encuentra entre los 42-52 años de edad, lo que representa unos 30 años menos que la población general.


El hecho de no tener un hogar afecta las relaciones sociales y genera un impacto en la salud física y mental de las personas afectadas, lo que implica la adopción de conductas adictivas, desestructuración del grupo familiar, desnutrición, hipotermia, depresión y paranoias.


Se requiere la aplicación de políticas públicas integrales de protección y restitución de hogares a las personas afectadas, así como garantizar sus derechos humanos fundamentales de acceso a una vivienda adecuada y a la salud, así como generar fuentes de trabajo para su sustento. Es necesario efectuar ajustes en la normativa legal para disminuir los desahucios y desalojos sin alojamiento alternativo.










*Escritor, poeta y periodista de amplia trayectoria en distintos medios regionales.

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