Debates aclaran e iluminan el camino, por ZAHUR KLEMATH ZAPATA



Escribe: ZAHUR KLEMATH ZAPATA*

No importa en qué te hayas graduado o cuántos diplomas o títulos tengas, eso no te hace un hombre sabio o que tienes la capacidad de la razonabilidad. La experiencia que se adquiere vale más que todos los títulos, las universidades iniciaron nuevas carreras, por lo general, con personas empíricas que sabían el oficio y eran expertos en materias específicas. Hoy hay miles de carreras.

El último debate entre Petro, Federico y Fajardo mostró la capacidad de cada uno en el oficio de administrar los bienes de una sociedad. La nación es una empresa con millones de inversionistas que están atentos para dónde va el país. Y esta es la parte que los políticos no entienden. Ellos creen que el electorado son los campesinos de los terratenientes del siglo XVIII, que solo lo ponían a producir a la tercia.

Fico está más claro que Petro en el manejo de la cosa pública porque entiende cómo se maneja una ciudad y llevarla a que sea productiva, no tiene rastros de mal manejo en su gestión y eso da una seguridad. Hablar del pasado y estar a la defensiva muestra que no tiene claro que realmente va a pasar y esto hace de Petro que hay algo que no cuadra bien si pensamos en el futuro de Colombia.

No podemos pensar en partidos políticos, aunque Petro piensa que si no hace alianzas no va llegar a la presidencia. Esa es la búsqueda constante en aliarse con otros y negociar los votos que otros tienen para poder sumar, pero después hay que pagar por esas negociaciones en puestos, embajadas, ministerios etc. O sino no hay alianzas.

Lo que está pasando en Chile, el Perú y Argentina es el espejo para mirarnos y analizar qué es lo que realmente queremos que sea el país. No podemos comenzar a expropiar, a cerrar empresas y elevar los impuestos o crear más. Colombia tiene muchas formas de generar divisas y que sea una empresa manejada por alguien que sepa administrar los bienes sociales y no venderlos a los pulpos que merodean por todos los países empobreciendo sociedades porque quienes están empoderados hacen lo que les da la gana.

Cuando el colombiano vota, él está invirtiendo en esa persona pensando que va a manejar bien la parte económica porque es la base del bienestar de todos. Pero hoy todos hemos aprendido que no es así, que ellos llegan a los puestos públicos y se vuelve un negocio de su partido y de quienes los apoyaron económicamente.


*Poeta y filósofo estadounidense de origen colombiano. SEO de Diario EL IMPARCIAL y del portal NOTICIAS 5

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