¡Sin auditoria internacional en elecciones, democracia colombiana corre peligro!

La justicia electoral de Colombia confirmó este martes que los comicios presidenciales del 29 de mayo no contarán con una auditoria internacional al software encargado del conteo, una garantía exigida especialmente por la campaña del candidato izquierdista Gustavo Petro.


Contratar la auditoría, “a pocos días de la jornada electoral, se hace inviable”, dijo a medios Luis Guillermo Pérez, magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), integrado por representantes de los partidos políticos.


“No ha habido un compromiso de Estado para sacar eso adelante, pero por eso instamos a los partidos políticos a que asuman su responsabilidad también”, explicó Pérez.

“Nombren sus testigos” y “hagan trabajar a sus auditores para que no haya duda de que se garantizarán las elecciones”, solicitó a los colectivos de cada campaña ante una decisión que, asegura, “no afecta el proceso electoral”.


Entre tanto, el encargado de la Registraduría Nacional del Estado Civil, Alexander Vega, anunció que la entidad que organiza los comicios cuenta con su propia veeduría.

“Nosotros respondemos por nuestra auditoría para las elecciones del domingo, la firma McGregor la está trabajando correctamente”, citó la cuenta de Twitter de la entidad. A partir del miércoles llegarán al país “todas las misiones de observación internacional”, agregó Vega.

La Registraduría también extendió hasta el viernes el plazo para que los partidos postulen a los testigos electorales en las 102.152 mesas de votación, como parte de un plan estatal de garantías.


La campaña de Petro, favorito en las encuestas, le había exigido el 17 de mayo a la Registraduría una auditoría externa del software de las presidenciales, ante las inconsistencias del conteo preliminar en las recientes legislativas que, en principio, restó votos a la coalición que lidera el izquierdista.

“Era una garantía adicional que, parece ser, no se va a dar”, dijo en un video divulgado en redes sociales el jefe de debate de la campaña izquierdista, Alfonso Prada. “El gobierno giró (los recursos) tarde, no le dio a este tema la importancia debida”, enfatizó Prada.

El propio CNE solicitó la auditoría independiente a comienzos de abril y el proceso había avanzado hasta la asignación de recursos por parte del Ministerio de Hacienda y la presentación de cinco proponentes, según Vega Rocha. Aunque el voto es manual en Colombia, los resultados son procesados y transmitidos a través de dos programas digitales diseñados por contratistas privados.

Varias organizaciones civiles han cuestionado la transparencia de estos programas y piden revisar su código fuente. Petro, senador y exguerrillero de 62 años, lidera la intención de voto para la primera vuelta, aunque sin el apoyo suficiente para evitar el balotaje el 19 de junio. El exalcalde de Medellín (2016-2019) Federico Gutiérrez, candidato por la coalición de partidos de derecha, sería su rival en segunda vuelta, según las encuestas.


¿Más irregularidades?


Desde el asiento del presidente del Senado, Juan Diego Gómez citó el informe de la ONG Colombia Transparente para denunciar un supuesto fraude a favor del Pacto Histórico: “Mi insistencia respetuosa y enfática ante los organismos de control es a que analicen con todo rigor el estudio final de Colombia Transparente el cual evidencia con prueba técnica, la intervención y manipulación indebida del software de la Registraduría”.

Pero Colombia Transparente es una veeduría opaca, que publica falsedades y conjeturas poco rigurosas, y que ha servido para disfrazar con argumentos técnicos la idea de que hubo un fraude en las legislativas, como reportó primero El Espectador. Aún así, ha tenido vitrina en medios como RCN Mundo, La W y Redmas. Y es protagonista en la estrategia jurídica de denuncias que buscan sacar del cargo al registrador Alexander Vega. De hecho, el director de Colombia Transparente es codemandante de una acción popular contra Vega y presentó testimonio ante el Tribunal Superior de Cundinamarca. Esas acciones jurídicas se dan a la par de rumores de que van a aplazar las elecciones, y que el Gobierno ha salido a desmentir.

La organización Colombia Transparente tiene una militancia evidente. Está aliada con al menos una asociación vinculada a la campaña de “Fico” Gutiérrez y hace publicaciones a favor del candidato. Y, hacia el futuro, está contribuyendo a darle credibilidad a las teorías conspirativas, que comparten figuras como el expresidente Andrés Pastrana, de que habrá un nuevo fraude a favor de Petro en las presidenciales. Una posición que podría llevar a un sector de derecha a desconocer una eventual victoria del candidato del Pacto Histórico.


Colombia Transparente: opaca y sin rigurosidad El director de Colombia Transparente es el abogado Sergio Alzate, un excandidato a Senado de los partidos cristianos Colombia Justas Libre y Mira, que desistió de su aspiración para apoyar al senador del Centro Democrático Santiago Valencia. Es confeso “antipetrista” y el único investigador público de la organización.

El objetivo de Colombia Transparente es vigilar las elecciones y en su misión citan al dictador soviético José Stalin con una frase que nunca dijo: “No importa quien vota, si no quien cuenta los votos” (sic). Se trata de una atribución apócrifa, que enmarca la falta de rigor de la organización que se declara apolítica. La organización nació apenas hace seis meses, en diciembre de 2021, con un nombre casi calcado al de Transparencia por Colombia, el capítulo de Transparency International en nuestro país.


Esta ONG que se dedica a luchar contra la corrupción, fundada en 1998, ha tenido que distanciarse explícitamente de la organización de Alzate en comunicados en redes. Según Andrés Hernández, director de Transparencia por Colombia, la intención de usar la trayectoria de su organización es claro, “el juego de palabras del nombre es evidente y nos genera inquietud y nos preocupa por la confusión que se pueda dar en la opinión pública”. En la página web de Colombia Transparente no hay información de quien lidera la iniciativa, ni de su junta directiva, ni su año de fundación.


La única persona visible de la organización es Sergio Alzate, quien firma los documentos y ha hecho declaraciones en medios de comunicación. Alzate dice que tiene un equipo de trabajo de siete ingenieros, pero que no puede dar los nombres porque “tienen un contrato de confidencialidad” por lo delicadas de las investigaciones. La organización solo empezó a tomar relevancia tras el escándalo de las elecciones legislativas en la que hubo diferencias significativas en los resultados del preconteo y el escrutinio y le llovieron cuestionamientos al registrador Alexander Vega.

Con su supuesto equipo de trabajo, Alzate realizó un documento de 95 páginas e hizo una denuncia penal. El informe es un documento difícil de descifrar, con tablas, gráficos (varios extraídos de artículos de prensa o del Consejo Nacional Electoral), y argumentos enrevesados. Ahí que llega a dos grandes denuncias sobre fraude en las elecciones legislativas. Por un lado, que se “evidencia un fraude electoral al haberse habilitado a los jurados de votación para que votaran dos veces” sin que el informe aporte pruebas concretas.


El eje central de su sustento se basa en testimonios de jurados anónimos sin ningún sustento técnico. En su declaración ante el Tribunal Superior de Cundinamarca, Alzate dijo que no hubo un criterio técnico específico para hablar con jurados porque “no conocíamos a todos los jurados de votación ni teníamos como acceder a la totalidad de ellos. Lo que hicimos fue que entre personas que nos decían que eran jurados, se les preguntó si efectivamente eso había ocurrido, y efectivamente sí ocurrió”.

El juez le contrapregunta “¿Ustedes realizaron ese sondeo de forma documental?” y Alzate responde “No, fue un sondeo voz a voz. No lo registramos por confidencialidad”. Por estas acusaciones Colomba Transparente fue denunciada por el registrador Vega, quien asegura que "utilizaron y engañaron al medio de comunicación con una grabación, donde dos señores presuntamente decían que iban a asignar jurados”.

Los audios que menciona el registrador Vega decían que iban a asignar jurados de votación en el puesto de Centro Chía, pero allí no hay puesto de votación. En segundo lugar, el otro argumento sobre el fraude es que se generó por inconsistencias del software de preconteo y del escrutinio. Es un argumento enredado que se fundamenta en la divergencia real que hubo entre ambos conteos:


Sin embargo, omiten explicaciones más sencillas, que han sido avaladas por organizaciones como la Misión de Observación Electoral y los observadores de la Unión Europea, como que los errores en el diseño del formulario E-14 ocasionaron que sistemáticamente jurados no reportaran votos de la lista cerrada del Pacto. Una ONG “apolítica” pro “Fico” y antiPetro.

En sus redes sociales Colombia Transparente también comparte información falsa que perjudica a Petro. Por ejemplo, el 26 de abril publicaron un post en Instagram con una foto de Petro que dice “el candidato que sostuvo una reunión en España con la empresa contratada para el software de las elecciones está solicitando la revisión de organismos internacionales en las próximas elecciones presidenciales”.

Sin embargo, según la verificación de La Silla Vacía, Petro no se reunió con la empresa Indra, encargada del software de las elecciones. Esa versión falsa fue movida por políticos de derecha, como el expresidente Andrés Pastrana. La publicación de Colombia Transparente continúa con mensajes contra la izquierda: “¿Quiénes serían los organismos internacionales? ¿Son las organizaciones afines a los procesos revolucionarios de izquierda?”. Su militancia es más concreta en otras publicaciones, en Twitter dicen: “Mientras la izquierda hace campaña con y como bandidos, Fico Gutiérrez continuará trabajando por amor y respeto a Colombia”. Tras una entrevista con Alzate para esta historia, borraron el trino.


Además, entre los aliados que exponen en su página web está Empresarios Unidos por Colombia, una asociación que está financiando parte de la campaña de Gutiérrez en el Caribe. Pese a ser una veeduría con más orientación política que rigurosidad, su director Alzate ha tenido espacio en medios nacionales para difundir sus denuncias. Anoche, por ejemplo, fue entrevistado en Redmas Noticias, el canal de cable de Claro, y pidió que suspenda el uso de los software de escrutinio y que se hagan manuales.

Organizaciones como Colombia Transparente están contribuyendo a sembrar la teoría de la conspiración de sectores de derecha sobre el fraude electoral a favor de Petro. Ese ambiente también lo generan desinformaciones, como la que sacó ayer Gustavo Rugeles, director de El Expediente, quien publicó una foto y dijo erróneamente que era una reunión entre el senador del petrismo Armando Benedetti con el registrador Alexander Vega. Luego rectificó.



Fuente: EL COMERCIO (PERÚ) / LA SILLA VACÍA

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