Duván Murillo Grajales: Hechos y no palabras en Risaralda

Como parte de su ambiciosa e incansable agenda legislativa en la Asamblea de Risaralda, Duván Murillo Grajales dio otro paso trascendente en materia de políticas de apoyos a los sectores más vulnerables.



En primer término fue a través de la construcción del megacolegio de Dosquebradas, proyecto del cual se encargó también de que las obras llegaran a buen puerto.


Luego, entre otras ordenanzas, impulsó la creación de las distintas agendas de trabajo, junto a la pedagogía cualitativa para su correcta aplicación y la descentralización de las sesiones, facilitando a los ciudadanos de los municipios conocer de primera mano el trabajo de la corporación.


Después la introducción de las madres comunitarias, evitando la marginación de uno de los sectores más sensibles de la sociedad y ahora, de manera reciente, la ayuda a 200 mujeres cabeza de hogar para poder graduarse en el Curso de artes y oficios creado a ese efecto, lo cual les permitirá contar con una pronta salida laboral, con el objetivo de mejorar la economía e incrementar el consumo interno.


Resultados


En estrecho contacto con el concejal de Dosquebrada, junto a los movimientos sociales "Juntos Somos Más" y "Educando en la Social", las conclusiones de la intensa labor quedan a la vista.


Más de 4.500 risaraldenses lograron aprobar las modalidades teóricas y practicas, quienes por voluntad propia decidieron invitar a la ceremonia entre otras personalidades, a uno de mentores de su inmensa alegría, el cual no podía ser otro que el llamado "diputado de la educación", Duván Murillo Grajales.


Por esta razón, el legislador supo en qué lado de la historia ubicarse al acompañar la aspiración del hoy presidente electo, Gustavo Francisco Petro Urrego, al contar en su programa de gobierno con una propuesta de innovación del área educativa, conciente de los graves problemas originados tanto en el atraso como el cada vez más escaso presupuesto asignado o los serios inconvenientes de la estructura edilicia.


Pero lejos de intimidarlo, el arduo desafío de superar los numerosos escollos por delante estimulan al corporado a continuar con el intenso trabajo, honrando la voluntad de quienes tuvieron el tino de favorecerlo para ocupar un cargo de elección popular, agradeciéndoles a fuerza de la que quizás sea la mayor de sus virtudes: Devolverles por intermedio de grandes logros la fe y la confianza depositada.


Escribe: CARLOS ALBERTO RICCHETTI*







*Periodista, escritor, poeta y cantautor. Director general de Diario EL POLITICÓN DE RISARALDA y de su suplemento, ARCÓN CULTURAL. Integrante de ¡UYAYAY! COLECTIVO POÉTICO, así como del CÍRCULO DE POETAS IGNOTOS.

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