top of page

Elecciones en Ecuador, con fuerte rechazo al gobierno de la derecha


Carteles donde la oposición hace un llamado a votar contra el presidente, Guillermo Lasso,
quien en Colombia se hizo conocido tras enviar un afectuoso
saludo a Álvaro Uribe Vélez, a quien llamo "amigo".

El 5 de febrero se celebraron elecciones en Ecuador para elegir a los 24 prefectos de otras tantas provincias y alcaldes y Concejos Municipales de 221 localidades. Los ecuatorianos también votarán una consulta popular convocada por el presidente, Guillermo Lasso, con ocho preguntas sobre distintos temas.[1]


Los comicios tienen lugar en medio de una fuerte crisis económica, con el desempleo y la inseguridad como mayores problemas percibidos. Lasso es considerado como el principal responsable de la actual situación (con un fuerte rechazo a su gestión), según revela el macroestudio de análisis cualitativo de opinión realizado por CELAG el pasado mes de octubre.[2]


Dicho estudio señala también que hay una corriente discursiva que ve estas elecciones como el primer paso para superar la crítica situación actual. Hay una cierta esperanza de que las cosas puedan cambiar y que estos comicios puedan ser un arranque en esa dirección.


Esta cita, sin llegar a ser un plebiscito, sí supone un importante examen electoral para Guillermo Lasso, que vive momentos complicados por los presuntos casos de corrupción en su entorno más cercano. Aún le queda su mitad de mandato, y el resultado de las elecciones seccionales serán determinante en un sentido u otro.


Por su parte, también es importante señalar que la campaña electoral está evidenciando que el clivaje correísmo-anticorreísmo, que ha dominado el escenario político ecuatoriano durante quince años, ha perdido algo de su pujanza, sin que esto suponga su desaparición. Pero el correísmo como gran ordenador de los posicionamientos políticos comparte espacio con otros clivajes como el posicionamiento ante la crisis y sus responsables.


Elecciones seccionales

  • Ecuador es un territorio políticamente atomizado en clave electoral territorial. Sus principales fuerzas son:

    • Partido Social Cristiano PSC: 5 prefecturas (principalmente centradas en la costa e incluyendo la populosa Guayas).

    • Pachakutik (PK): 4 prefecturas (sierra).

    • Revolución Ciudadana (RC): 3 prefecturas (Manabí, Pichincha y junto a Construir Santo Domingo de los Tsáchilas).

    • En lo que se refiere a las dos principales ciudades, Guayaquil está gobernada por la socialcristiana Cynthia Viteri y Quito por Santiago Guarderas, quien asumió la Alcaldía luego de que Jorge Yunda fuera depuesto del cargo. Tanto Yunda como Viteri han vuelto a postularse y tienen altas posibilidades de reelección.

  • El partido de Lasso (CREO) arrastra una bajísima popularidad y no logró construir una base territorial que le permita obtener buenos resultados en estas elecciones seccionales. El presidente no generó ni identidad ni alianzas territoriales que le posibiliten granjearse mayor espacio en lo local.

  • Por otro lado, la derecha tradicional del PSC apuesta por revalidar su bastión en la costa del país e intentará ganar nuevamente la Alcaldía de Guayaquil, luego de estar 30 años ininterrumpidos en el poder de la ciudad.

  • Este resultado será decisivo para la disputa interna por el liderazgo del partido. Si gana nuevamente Cynthia Viteri, entonces, se podría catapultar de cara a las presidenciales del 2025.

  • Por su parte, el espacio indígena, protagonista clave del paro nacional de octubre de 2022, seguramente consolidará (y probablemente mejorará) su posición respecto a las elecciones de 2019 (PK alcanzó 20 alcaldías en 2019 y 29 en el 2014).

    • Hay dos diferencias claves de este espacio respecto al 2019. Lo primero es que su líder, Leonidas Iza, hoy está en la centralidad de la política nacional y tiene un peso determinante en una buena parte del país (fundamentalmente en la sierra). Lo segundo es que en este caso él es un referente claramente de izquierdas (a diferencia de Yaku Pérez).


  • El espacio que lidera Rafael Correa a pesar de no haber alcanzado la Presidencia del país en el 2021 sigue siendo la primera minoría nacional, tanto en el Congreso como a nivel de autoridades electas locales. Y afronta esta nueva cita electoral con el objetivo de consolidar lo que ya tiene (Pichincha y Manabí) y avanzar en algunos otros lugares (Alcaldía de Quito y Guayas) para seguir teniendo poder institucional, pensando desde ahora en adelante en las próximas elecciones de 2025.

Consulta Popular

  • La consulta popular se compone de 8 preguntas sobre asuntos tan dispares y heterogéneos como la reducción del número de asambleístas, el rol del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs) o la creación de un subsistema de protección hídrica. Entre las preguntas destaca la extradición de ecuatorianos que hayan cometido delitos relacionados con el crimen organizado transnacional. Es la pregunta estrella de la consulta, la que pretende conectar con el anhelo de mano dura del pueblo ecuatoriano ante la fuerte crisis que vive el país.

  • El Gobierno sitúa en la consulta popular sus expectativas para lograr cierto impulso en la segunda mitad de su mandato. Paradójicamente, Lasso tiene los peores niveles de aceptación a su gestión, pero al mismo tiempo altas probabilidades de ganar la consulta. Lasso tuvo la habilidad de evitar que la consulta popular sea un referéndum sobre él y construyó exitosamente el clivaje de “sí o no al narcotráfico”. La consulta se da en un momento en que la sociedad es presa de la desesperación ante la inseguridad, el desempleo y el narcotráfico. Encontramos una sociedad que votará por el SÍ sabiendo que el “peor es nada”.

  • Una victoria de Lasso complejiza el escenario para la izquierda pues le daría un segundo y último aire de legitimidad al Gobierno. Esta legitimidad le servirá a Lasso para arremeter contra la Asamblea y los opositores en los últimos dos años.

  • Suceda lo que suceda el próximo 5 de febrero el panorama hacia 2025 quedará más definido. Tanto los reagrupamientos de liderazgo interno como la propia salud política del presidente Lasso se juegan ese domingo, en un Ecuador en el que la fragmentación de fuerzas y la ausencia de acuerdos tanto en el campo popular (RC y movimiento indígena) como de la derecha (PSC y CREO) apuntan a Gobiernos débiles a manos de las principales minorías.

[1] En Ecuador el voto es obligatorio. Prefecturas y Alcaldías se renuevan cada cinco años, y la Presidencia cada cuatro.




Fuente: CELAG

3 visualizaciones0 comentarios

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


bottom of page