Política carroñera, por JHON JAIRO SALINAS


Escribe: JHON JAIRO SALINAS*


No cabe duda... en la zoología política de Colombia, las aves de carroña, representadas en la caterva ultraconservadora del país del Sagrado Corazón de Jesús quieren despellejar a Gustavo Petro.


Mientras el mundo católico conmemoraba la crucifixión del carpintero de Nazaret, en un pequeño rincón del planeta tierra, en una república banana llamada Colombia, los descendientes de Poncio Pilatos, nacidos en el país del Sagrado Corazón de Jesús; en plena "Semana Santa" emprenden una campaña de crucifixión, contra Gustavo Francisco Petro Urrego.


Esto me hizo recordar el poema "Una carroña", del poeta francés Baudelaire: Fue para algunos la crítica y síntesis del romanticismo, para otros, el precursor del simbolismo y tal vez haya sido ambas cosas al mismo tiempo.


No cabe duda, un ejambre de aves carroñeras merodean sobre la carne de G. Petro. Ellos son como una serpiente lasciva, ardiente, sudando los venenos, ofreciendo de manera despreocupada y cínica

su vientre lleno de olores nauseabundos.


Gustavo Petro brilla sobre esa escoria con el fin de cocinarla en un momento y devolver con creces a la gran naturaleza lo que es la humildad.


Y el cielo miraba el cadáver precioso como una flor abriéndose.

El hedor es tan fuerte, que sobre la hierba llamada Seguridad Democrática, las moscas zumban sobre el vientre sangrado del Pacto Histórico.


Ahora le llegan a Gustavo Petro como larvas, que caen como un líquido espeso, para desprestigiar su imagen, lanzándole a la campaña ¡Una potencia por la Vida! un espumoso vómito de mentiras y burdos montajes.


Sí. Ellos se esconden detrás de las rocas cimentadas en una falsa moral. Hoy ellos miran a Petro con su furiosa mirada.


Ellos son ahora esa horrible infección, que no quieren ver una Colombia curada de las larvas que se nutren de las mieles de un Estado ladrón y matón.


Ellos representan la hierba y las fecundas floraciones de la guerra, pobreza y miseria.

Entonces, ¡oh precioso pueblo colombiano no permitas que los gusanos te coman a besos!

(paráfrasis del poema Carroña).


El fascismo criollo emprende la cruzada para cercenar los derechos de las minorías, que paradójicamente son la inmensa mayoría sometida al racismo estructural, al patriarcado misógino, al desplazamiento, a la barbarie y a una violencia arraigada en el campo.


Con el entrampamiento de la visita del hermano de Gustavo Petro a la cárcel La Picota, y con los que se van a venir por estos días, se hará célebre la frase del mentor de la mentira Joseph Gobeles (jefe de propaganda del fascismo alemán): "Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá."


Se vienen días oscuros, y muy difíciles en esta contienda electoral para el Pacto Histórico; donde las aves carroñeras, tendrán su halcón principal, Álvaro Uribe Vélez. Conocido por sus habilidades de caza, el halcón es un peregrino impresionante, aún estando viejo todavía atrapa sus presas para que sus polluelos rapiñeros se peleen en manada para ruñir hasta el último hueso del "Sagrado Corazón de Jesús".


**Dirigente y defensor de derechos humanos y corresponsal de Diario EL POLITICÓN DE RISARALDA.

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