Rotundo fracaso de la marcha uribista organizada contra el Gobierno


Solamente tuvo su cuota de concurrencia masiva en la capital Bogotana, Medellín y el sector norte de la ciudad de Armenia, Quindío. En tanto que en Pereira se congregaron unas 50 personas en el centro de la plaza de Bolívar, mientras en Dosquebradas pasó prácticamente desapercibida.

La manifestación organizada por el uribismo en todos los municipios del país en rechazo a la reforma tributaria presentada al Congreso por el Gobierno del Presidente de la República, Gustavo Petro, en líneas generales estuvo lejos de cubrir las espectativas de quienes esperaban desestabilizar el país o provocar la remoción de alguno de los ministros.


Estas marchas sin pueblo con alto porcentaje de ciudadanos de los estratos más altos, caminando entre vehículos de alta gama o camionetas cuatro por cuatro, denotaron la derrota de un discurso agotado, carente de ideas, además de que la mayoría de los colombianos por el contrario a tiempos pasados, identifican en sus principales protagonistas a los responsables de la máxima crisis política, económica, social y humanitaria de la historia.


A esto se suma la pérdida de credibilidad de los medios de comunicación masivos, transmitiendo falsa información a lo largo de toda la jornada por intermedio de reconocidos periodistas de la nómina del pasado gobierno, los cuales en algunos casos hacían afirmanciones en vivo cláramente desmentidas por numerosos testigos en el lugar de los hechos. En cuanto a las redes sociales demotraron una vez más ser un medio de convocatoria, pero lejanas a la hora de asegurar el éxito a base de discursos o propuestas convincentes, en lugar de insistir en la desgastada protesta "por la protesta en sí".


Optimismo


La nota color la brindaron por sí solas las alarmantes faltas de ortografías en los carteles de consignas -cuando se supone que los estratos más altos tienen asegurado el acceso a la educación- de la mano con desconocimiento asombroso de los marchantes sobre las razones de las protestas y
la negativa de algunos a enunciarlos cuando se los consultó.

Sin embargo aunque en poco más de un mes y medio de nuevo Gobierno hubo importantes cambios, como el impuestos a las bebidas azucaradas o a los productos ultraprocesados asignados al sector empresario, el aumento de la gasolina no excederá los doscientos pesos para no disparar la inflación y la apertura de la frontera con Venezuela generará beneficios económicos a doce millones colombianos, falta mucho.


Existen grandes expectativas aún no cumplidas a pesar de los claros indicios de estar en "el buen camino", aunque la maquinaria de desinformación se empeñe en afirmar lo contrario. Lo cierto es el amplio respaldo internacional hacia las políticas del petrismo, junto a los elogios de economistas asegurando que el Presidente, como quien dice, esta haciendo "lo que se debe hacer y nadie antes se atrevió.


El día de ayer, en diálogo exclusivo con Diario EL POLITICÓN DE RISARALDA, el presidente del Comité "Orlando Fals Borda" y referente del Frente Amplio Risaralda, Jorge Isaac López López, argumentó los beneficios de una reforma tributaria destinada a ahora a los sectores empresarios, cuando antes recaían sobre los más vulnerables.


Destacó que además de recaer sobre productos nocivos para la salud, como los ultraprosesados, los jugos, las gaseosas, con estas políticas se tiende a una mayor distribución de la riqueza.


Sobre la jornada de marchas, en cambio, reconoció la carencia de motivos reales por parte de la oposición, fuera de la tergiversación malintencionada y aunque consideró al partido defensor de las ideas de Álvaro Uribe Vélez en franca decadencia, pronosticó su derrota definitiva sólo a partir de los aciertos de las medidas impulsadas por Gustavo Petro, en asociación con el trabajo desplegado sobre regiones como Risaralda, donde la unión de las distintas facciones de oficialismo jugaran un papel clave.



Testigo


Un gran amigo y colaborador de este medio virtual, Carlos Mario Ossa Marín, estuvo presente analizando el desarrollo de la marcha en la capital departamental, a la cual calificó de "uribista, caballista, fedeganadera, terrateniente y banquera".


El comunicador resaltó en primer término que al margen de la agresión aislada hacia un periodista por algunos manifestantes enardecidos, del breve cruce de consignas entre defensores del gobierno con opositores, rápidamente dominado por elementos encargados de la seguridad, se protegió como nunca antes el derecho a la protesta.

"La fuerza pública bajo el mando del Señor Presidente de la República, respetó dicha movilización, no se hostigó ni se infiltró", resaltó el también dirigente político.


Destacó, sí, una mayor presencia opositora en algunas ciudades, aunque muy baja tanto en el municipio pereirano como el dosquebradense.

"La media de edad de los distintos componentes de las marchas, indican que ese movimiento -el uribismo- tiene los días contados. En cierta forma, debido a la incapacidad de hilar argumentos en sus arengas, frente a cámaras y micrófonos de la prensa, de propiedad de los propios impulsores de la manifestación, quedando en evidencia el desconocimiento de lasque por capacidad intelectual. Por eso es que también el movimiento tiende a desaparecer.


Ossa Marín volvió a fustigar el papel desempeñado por la prensa, al servicio de los organizadores de las marchas, a partir de ciertos aspectos que no le resultaron desapercibidos.

"Los noticieros no comenzaron con las imágenes de la "gran marcha", pues no era fuerte y no se constituía en hecho noticioso", observó.


Escribe: CARLOS ALBERTO RICCHETTI*








*Periodista, escritor, poeta y cantautor. Director general de Diario EL POLITICÓN DE RISARALDA y de su suplemento, ARCÓN CULTURAL. Integrante de ¡UYAYAY! COLECTIVO POÉTICO, así como del CÍRCULO DE POETAS IGNOTOS.

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