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Vínculos criminales de familia de Vicky Dávila, la que "informa" a Colombia

Revista RAYA revela centenares de llamadas interceptadas a la prófuga Cielo Gnecco y a su círculo familiar y político, quienes 20 días después de que la Corte ordenara escuchar sus líneas telefónicas fueron informados clandestinamente por el magistrado Francisco Farfán de que estaban copiando todo de sus teléfonos. “Que tuvieras la precaución con el tema”, le dijo Cielo al principal destinatario del mensaje. ¿De quién se trata?

Por: Edinson Bolaños y Julián Martínez Investigadores de Revista RAYA

A menos de quince días de que las urnas se abran nuevamente para elegir a las autoridades locales del país, la Fiscalía Tercera Delegada ante el Tribunal Superior de Valledupar ordenó la captura de “la eterna primera dama del Cesar”, Cielo María Gnecco Cerchiaro, quien es acusada de ordenar el secuestro y asesinato de dos contratistas de la Gobernación de ese departamento en plena época paramilitar en 2002.


Hoy se encuentra prófuga de la justicia. No obstante, ese no es el único caso que la involucra con la criminalidad. La Revista RAYA revela un documento, en poder de la Corte Suprema de Justicia, el cual detalla un centenar de llamadas interceptadas a ella y a su círculo familiar y político, entre mayo y agosto de 2019 en plena campaña por la Gobernación del Cesar, cuyo contenido detalla cómo jugaron con el poder y la burocracia para lograr que su hijo, Luis Alberto Monsalvo Gnecco, volviera a ser Gobernador como efectivamente sucedió.

El documento de 51 páginas llegó al despacho del magistrado Francisco Javier Farfán Molina el 14 de agosto de 2019, el mismo día en que finalizaron las interceptaciones telefónicas ordenadas por una Comisión de Apoyo Investigativo de Policía Judicial y autorizadas por la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia en donde Farfán es uno de los seis magistrados que la componen. Por eso, del centenar de conversaciones telefónicas que sostuvieron los Gnecco, es determinante una llamada en la que queda claro que desde la Corte le informaron a Cielo que su clan estaba siendo interceptando.


Esa llamada es del 4 de junio de 2019 y en ella Cielo le informa a su sobrino, el senador del partido de la U, José Alfredo Gnecco, que el magistrado Francisco Farfán le mandó a decir que estaban copiando todo de su celular: “José, es que eh, Francisco Farfán, con una Play (sp) mandó un mensaje que te dijera, de que el teléfono al tuyo te están copiando todo". Textualmente dice el informe que revela la Revista RAYA: “CG (Cielo Gnecco) le comenta a José: “José es que eh Francisco Farfán, con una Play (sp) mandó un mensaje que te dijera, de que el teléfono al tuyo te están copiando todo". José dice a CG (Cielo Gnecco), "ok". CG continúa diciéndole a José: “Que tuviera, que pa ver si lo cambiaras o que tuvieras la precaución ahí con el tema". CG recalca a José: "No sé qué es cierto pero que ajá, hay que tener precaución". José le dice a CG, "Ok tía".

Este hecho es de suma importancia, pues en el despacho del magistrado Farfán reposa el expediente contra el senador José Alfredo Gnecco por cohecho y prevaricato por omisión, acusado por el exfiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno de entregarle $150 millones para dilatar la investigación por corrupción que surtía trámite en la Corte Suprema contra su padre el exgobernador del Cesar, Lucas Segundo Gnecco Cerchiaro, hermano de Cielo. Y es clave, pues el caso del senador del partido de la U está tomando el camino de la impunidad en el alto tribunal, ya que la declaración de Moreno en su contra no está siendo tenida en cuenta por la Fiscalía de Francisco Barbosa, tal y como se lo hizo saber en mayo del año pasado esa entidad al magistrado Farfán cuando este solicitó la matriz de colaboración del exfiscal anticorrupción.



Primero, al solicitar dicha matriz el fiscal tercero delegado ante la Corte Suprema, Javier Fernando Cárdenas (el mismo que impulsó la preclusión del caso del expresidente Álvaro Uribe por falsos testigos), advirtió que no podía entregar ese documento pues el fiscal Barbosa lo había sometido a reserva y a una total confidencialidad. No obstante, al finalizar dicho documento, que se suscribió como un acta, dejó constancia que, al verificar la matriz “no existe mención alguna relacionada con el congresista José Alfredo Gnecco Zuleta”, dice el documento que también revela la Revista RAYA. Esta revista consultó con los abogados del exfiscal anticorrupción Gustavo Moreno y estos aseguraron que Moreno sí testificó en contra del senador Gnecco, pero que la Fiscalía ha decidido sacar ese y otros nombres de la matriz de colaboración en donde el extraditado y condenado exfiscal delató a magistrados, congresistas y exfuncionarios públicos que se unieron y trabajaron juntos para tapar expedientes de corrupción a través de sobornos.


Por tanto, así Moreno haya declarado desde un inicio que el senador Gnecco le entregó un soborno por $150 millones este no podría por sí mismo mencionarlo pues terminaría condenado, pero sin los beneficios judiciales que le ofrece la Fiscalía al no estar dentro de la matriz de colaboración para delatar a los involucrados en el llamado escándalo del “Cartel de la Toga”. Es decir, para todos los señalados por Moreno desde 2017 no se cumple el viejo adagio de “o todos en en la cama o todos en el suelo”. La Revista RAYA habló con el magistrado Farfán y negó conocer a Cielo Gnecco. Por el contrario, aseguró que no tiene sentido ordenar interceptarlos y avisarles que los están escuchando:


“Ella dice que yo le informé eso, pero no fue cierto. Yo no creo que tenga sentido que una interceptación con diligencia reservada y le informe al interceptado que no hable. No me parecería lógico. Yo a la señora Cielo Gnecco no la conozco. No sé por qué dijo eso en la interceptación. Esa parte del informe no se me hizo saber por parte del Magistrado auxiliar, por eso no compulsé las copias en su momento. Mañana lo voy a hacer a primera hora. Pero no, la verdad es que yo no tengo ninguna relación con Cielo Gnecco, ni interés en informarle eso para que no hable. Yo ordené las interceptaciones. Además, las prorrogué. Yo no le veo sentido a que un funcionario judicial ordene algo y simultáneamente va en contra de lo que ordena. Y será la Comisión de Acusaciones la que establezca la verdad”, puntualizó el abogado de la Universidad de los Andes oriundo de Valledupar.

Hay que recordar que el magistrado Francisco Farfán fue el único togado que presentó un salvamento de voto para expresar su desacuerdo con la orden de captura de la Corte Suprema de Justicia contra el entonces senador Álvaro Uribe, la cual fue ordenada por la Sala de Instrucción del Alto Tribunal el 4 de agosto de 2020. Paradójicamente, el magistrado Farfán es autor del libro "Interceptación de comunicaciones telefónicas en el proceso penal y disciplinario" de Ediciones Nueva Jurídica.



Las negociaciones de Cielo Gnecco y Vargas Lleras

En total, la Corte Suprema de Justicia ordenó la interceptación de ocho líneas telefónicas del círculo más pequeño del Clan Gnecco, pues buscaban elementos probatorios de la corrupción electoral que estaría cometiendo ese clan durante las elecciones regionales de 2019. “Se tiene información por intermedio del informante que la familia Gnecco tiene como aspirante a la Gobernación del Departamento del Cesar a Luis Alberto Monsalvo Gnecco”, dice el documento de 51 páginas que llegó el 14 de agosto de 2019 al despacho del magistrado de la Sala de Instrucción, Francisco Farfán.



En la lista de interceptados legalmente aparecen la poderosa jefa del clan Gnecco, Cielo Gnecco Cerchar, y su sobrino, el senador del Partido de la U, José Alfredo Gnecco Zuleta. El alto tribunal ordenó también interceptar los teléfonos de los dos hijos de Cielo: Luis Alberto (candidato a la Gobernación) y José Jorge Monsalvo Gnecco; además, la línea de su esposo Luis Alberto Monsalvo Ramírez, quien, según los análisis de la policía judicial que escuchó más de 196.000 llamadas, sería el encargado de conseguir dinero para la campaña en varios municipios del Cesar.

El 7 de agosto de 2018, el traficante de cocaína ‘Ñeñe’ Hernández fue a la posesión presidencial de Iván Duque con su hermano ‘Goyo’ (centro), y compartió con los cantantes de vallenato Felipe Peláez y Poncho Zuleta, y con el congresista Eloy Chichí Quintero Romero.

Es más, la Corte también ordenó escuchar las comunicaciones del reconocido periodista vallenato Luis Joaquín Mendoza Sierra, de William Romero Ovalle y Germán Emilio Marroquín Daza, apodado “Capo”, estos dos últimos quienes fungieron como operadores políticos del clan Gnecco para mover dinero en efectivo, sin ser detectados por la Policía, y negociar la entrega de puestos con mandatarios municipales y contratistas de la Gobernación del Cesar a cambio de votos en favor de Monsalvo Gnecco.

En efecto, Monsalvo Gnecco fue elegido en octubre de 2019 como gobernador del Cesar, por segunda vez, con casi 280.000 votos. No obstante, fue destituido en julio de 2020. Actualmente se encuentra preso e imputado por la Fiscalía en un proceso por corrupción por el mal manejo de $3.172 millones del Plan de Alimentación Escolar (PAE), programa que brinda un complemento alimentario a menores de edad, pero que fue saqueado en su primera administración entre 2012 y 2015. No obstante, no avanza ninguna investigación en la Corte por estos hechos que hoy revela la Revista RAYA y que tienen que ver con corrupción electoral y tráfico de influencias en el más alto nivel de la política colombiana. De Cielo Gnecco, la jefa del clan político y su madre, la Corte Suprema de Justicia tiene en su poder 16.176 conversaciones telefónicas, que le fueron interceptadas a dos de sus celulares.


En dichas comunicaciones, “la eterna primera dama del César”, ahora prófuga de la justicia, habla constantemente con líderes barriales y municipales, jefes de partidos políticos, contratistas y candidatos a las alcaldías del Cesar en las elecciones de 2019, con el fin de cuadrar cada detalle para que su hijo triunfara en las urnas. Algunas de esas llamadas las sostuvo, en un principio, con el jefe de Cambio Radical y exvicepresidente de Colombia, Germán Vargas Lleras. A él le solicitó su autorización y beneplácito para otorgar avales a sus candidatos a alcaldías, asamblea y concejos municipales. “Dentro de las escuchas se puede inferir el vínculo político de Cielo Gnecco con el doctor Vargas porque Cielo Gnecco debe entregarle a Vargas el nombre de una persona de confianza para que maneje el tema de los avales”, señala el informe que reposa en la Corte Suprema.

El 29 de mayo de 2019, Cielo Gnecco se comunicó con la fundación Carlos Lleras Restrepo, una organización que hace soporte ideológico y académico para los programas políticos del partido Cambio Radical, con el fin de conversar con Vargas Lleras y definir quién estaría a cargo de vigilar el cumplimiento de los acuerdos políticos en el departamento del Cesar. En dicha llamada, Cielo Gnecco le dejó explícito que no quería que la persona encargada de entregar los avales en el Cesar fuese alguien de las entrañas de los congresistas Didier Lobo y Eloy ‘Chichi’ Quintero. Lobo es actualmente senador de Cambio Radical y el ‘Chichi’ fue representante a la Cámara, también por ese partido, hasta la legislatura pasada. De esta forma, Cielo le pidió a Vargas Lleras encargar de esta tarea al abogado William Romero Ovalle, quien era el gerente de la campaña a la Gobernación de su hijo Luis Alberto Monsalvo.

Dos días después, el 31 de mayo, Cielo Gnecco se comunicó nuevamente con la fundación Carlos Lleras Restrepo para proponer a William Romero Ovalle como el encargado de los avales de Cambio Radical en el Cesar, decisión que se tomó de forma definitiva el 5 de junio a las 4 de la tarde en la oficina de Germán Vargas Lleras en Bogotá. Paradójicamente, un año antes, Romero Ovalle fue el gerente regional de la fallida campaña presidencial de Vargas Lleras en la que éste terminó quemado en la primera vuelta. Según las conversaciones interceptadas al narcotraficante José Guillermo Hernández, alias “Ñeñe Hernández”, reveladas por La Nueva Prensa, el clan Gnecco traicionó a Vargas Lleras en 2018 para apoyar al candidato del Centro Democrático, quien ganó la Presidencia, Iván Duque Márquez. De acuerdo con los audios, el Clan Gnecco le prometió los mismos votos tanto a Vargas Lleras como a Duque, pero finalmente se fue con el segundo, el ganador.



El 7 de agosto de 2018, el traficante de cocaína ‘Ñeñe’ Hernández fue a la posesión presidencial de Iván Duque con su hermano ‘Goyo’ (centro), y compartió con los cantantes de vallenato Felipe Peláez y Poncho Zuleta, y con el congresista Eloy Chichí Quintero Romero.


Así lo reportó alias “Ñeñe Hernández” en una llamada del 4 de junio de 2018 en la que le comentó a María Claudia Daza, alias “Caya Daza”, asesora del entonces senador Álvaro Uribe, que para la segunda vuelta ya no iban a contar con esa plata que se habían robado de la campaña de Vargas Lleras: “Ahora, en las pasadas [primera vuelta] nosotros nos aprovechamos de la plata que se robaron, una plata de Vargas Lleras, de transporte y de vainas. Hoy no la vamos a tener”. “Caya Daza” contestó: “Así es”.


Finalmente el “Ñeñe” agregó: “Nosotros tenemos que tratar de organizar el transporte, organizar vainas con tiempo, no dejar esa mierda para lo último”. En el audio también se menciona a Didier Lobo, el congresista del clan Gnecco que, según el mismo audio de la asesora “Caya Daza”, le pidió a Duque que lo llamara directamente para pedirle su apoyo para la segunda vuelta. En otras llamadas se puede establecer el vínculo de Cielo Gnecco con quienes posteriormente terminaron siendo funcionarios de la Gobernación del Cesar. Por ejemplo, el 14 de junio de 2019 habla con Isabel Alarcón Castillo, quien se convirtió luego en la Tesorera Departamental, en los términos que le exigía buscar la cedula de cada contratista: “Cielo Gnecco le pregunta a Isabel Alarcón, que Julio César Díaz dónde vota.


Isabel le expresa que vota en Valledupar. Cielo Gnecco le exalta que vota en San Juan del Cesar, según la Base de la Registraduría, y que ha escogido a varios así, incluso a Iván, el del Despacho, el mensajero, y que nunca han votado con ellos, y que la misma Cielo Gnecco, le dijo al mismo Iván: que cual es la gracia, que si la morisqueta (mueca que se hace con la cara para provocar la risa de otras personas o para burlarse de alguien). Cielo Gnecco le comenta a Isabel que tiene la tarea de estar buscando la cédula de cada contratista y ya tiene el resultado”.

En otra llamada del 21 de junio de 2019, Gloria Estrada, quien se identifica como trabajadora de la alcaldía de Valledupar, le dice a Cielo Gnecco que son un grupo de 200 personas nombradas allí que están dispuestas a reunirse con el candidato: “Queremos charlar con el candidato, exponerle los casos de acá de la alcaldía, que él nos conozca y todo lo demás entonces no sé, ehhh quisiera que usted, ehhh pues charlar un ratico con usted, comentarle personalmente, ehhh no sé si usted me puede contestar por este medio…”

En otra llamada con quien está haciendo trabajo en las Comunas de Valledupar, Gena Gnecco, la cacique Cielo Gnecco le dice que hay una señora que está hablando pestes de la campaña, quejándose por cómo están usando a los contratistas y advierte que ellos trabajan y comen es gracias a su clan: “Cielo GNECCO le expresa a Gena Gnecco que ahí está una tal Silvia echando pestes (Sp), por las redes: que tenían amarrados los contratistas de la Gobernación en la sede para hacer trabajos políticos. La misma Cielo Gnecco expresa que ellos trabajan es por la política y viven es de los políticos”.

La Corte Suprema también tiene en su poder 27.673 llamadas interceptadas a William Romero Ovalle, el exgerente de Vargas Lleras en la campaña a la presidencia en Cesar y hombre de confianza de Cielo Gnecco, en las que habla de votos, puestos, coaliciones, partidos políticos y avales. En una llamada del 4 de junio de 2019, por ejemplo, habló con el entonces alcalde de Pelaya (Cesar), Edward Pérez, a quien le manifiesta que necesita tres aseadoras, una secretaria para un colegio y un vigilante. “Por lo pronto eso, que los lleve a la Fundación”, le puntualizó. Hoy, Edward Pérez aspira a reelegirse alcalde de Pelaya con el apoyo del congresista Ape Cuello.


Uribe en campaña con los Gnecco


En otra de las llamadas interceptadas al Clan Gnecco hablan el expresidente Álvaro Uribe, a través del celular del entonces viceministro del Interior, el vallenato Daniel Palacios Martínez, con el senador José Alfredo Gnecco. Fue el 23 de mayo de 2019 y, a través de esa llamada Uribe le mencionó que al día siguiente iría a su tierra, Valledupar, y que viajaba expresamente porque iba a manejar la candidatura de Claudia Margarita (Zuleta) para la Gobernación del Cesar.


La misma que repite en las elecciones regionales de este año junto a la candidata del Clan Gnecco, Elvia María San Juan, las dos favoritas a quedarse con esa Gobernación. “Para que esté advertido, y quiero hablar con usted sobre alcaldía. Yo me tengo que encerrar con las personas nuestras que nos ayudan por ahí con esos poquitos votos de allá, me tengo que encerrar todo el día, porque no le dice a su candidato y coordina con Daniel que se dé una pasadita en el foro donde vamos a estar y que eche unas palabras y diga que quisiera coaval”, le dijo Uribe a Gnecco Zuleta.


Finalmente, Uribe le expresa a Gnecco que pasará a saludar a su padre, Lucas, quien para ese e


ntonces se encontraba enfermo y en casa por cárcel. En ese momento, según el testimonio del exfiscal anticorrupción Gustavo Moreno, Lucas ya había amenazado a su padre, quien también es vallenato, de que le dijera a su hijo que no estuviera hablando mucho refiriéndose a los $150 millones que había recibido Moreno para dilatar el proceso por corrupción de Lucas en la Corte Suprema.


Movimientos de dinero en efectivo

Otro de los teléfonos interceptados por la Corte Suprema fue el de Luis Alberto Monsalvo Ramírez, esposo de Cielo Gnecco y padre del entonces candidato a la Gobernación, Luis Alberto Monsalvo Gnecco. Existen 11.926 registros. De acuerdo con varias de las llamadas, los investigadores judiciales pudieron establecer que el señor Monsalvo Ramírez se dedica a las labores de la ganadería, sería el dueño de varias fincas en el Cesar y de la estación de servicio de combustible San Juan desde donde se mueven millonarias sumas en efectivo.

Según los investigadores, en varias conversaciones habla en clave cifrada con personas apodadas como ‘Guillo’, ‘José’ y ‘Jaime’ y otras sin identificar, sobre gruesas sumas de dinero en efectivo recolectadas en los municipios de San Diego, Becerril, La Jagua, Chiriguaná y El Paso (Cesar), que se utilizarían en beneficio del candidato del clan Gnecco, su hijo y el de Cielo, Luis Alberto Monsalvo. “Posiblemente cuando se refieren al aguacero de nueve (9) milímetros y después otro de treinta (30), para un total de treinta y nueve (39), estén hablando de $39.000.0000, recolectados en los municipios: San Diego, Becerril, La Jagua, Chiriguaná y El Paso”, escribieron los investigadores.

Otro de los interceptados por la Corte Suprema fue Germán Emilio Marroquín Daza, quien es empresario de material de construcción y a quien apodan “Capo”. Figura en las grabaciones como el coordinador de los envíos de dinero en efectivo. Mientras tanto, el interceptado es el reconocido periodista de Valledupar Luis Joaquín Mendoza Sierra quien fue el encargado del manejo de medios de comunicación y publicidad de las campañas de los Gnecco. Incluso, mencionó la compra de dos emisoras cristianas para el trabajo durante esa campaña a la Gobernación en la que salió triunfante por segunda vez el hijo de Cielo Gnecco, quien hoy está imputado por corrupción mientras su madre huye de la justicia que la busca por los delitos de secuestro y asesinato.



Fuente: REVISTA RAYA

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