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Habrá paz con actores armados, mientras avancen negociaciones con el Gobierno

El presidente Gustavo Petro anunció poco antes de la medianoche del último día del 2022 un acuerdo para un cese bilateral de hostilidades con el ELN, las disidencias de las FARC y grupos paramilitares. Un pacto que se enmarca entre la promesa de 'paz total' del mandatario y que estaría en vigencia por lo menos hasta mediados de 2023, "prorrogable" según los avances de las negociaciones.

"La paz total será una realidad", pronunció el presidente colombiano Gustavo Petro en un tweet publicado poco antes de que terminara oficialmente el 2022.

El Gobierno alcanzó un alto el fuego de seis meses con los cinco principales grupos armados que siguen activos en el país: la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidentes de las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y varios grupos de narcotraficantes entre los que se cuentan las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y los paramilitares de la Sierra Nevada de Santa Marta. "El cese bilateral obliga a las organizaciones armadas y al Estado a respetarlo. Habrá un mecanismo de verificación nacional e internacional. Que la paz sea entre nosotros. Feliz nuevo año", afirmó el jefe de Estado colombiano. Gustavo Petro encabeza el primer gobierno de izquierdas de la historia del país, uno que tomó posesión el pasado 7 de agosto. En noviembre, el mandatario reanudó las conversaciones de paz con el ELN –suspendidas por el anterior gobierno de Iván Duque– para intentar poner fin al conflicto armado interno, el último del continente. Petro prometió entablar negociaciones con todos los grupos armados presentes en el territorio mientras su política de 'paz total' se convirtió en ley en noviembre, luego de que el Congreso de mayoría oficialista respaldara su propuesta para dialogar con guerrillas, narcotraficantes y grupos de origen paramilitar con miras a desactivar el conflicto desde todos los frentes posibles.

La tregua es el principal objetivo de la estrategia de 'paz total', encaminada a poner fin al conflicto armado que persiste en el país pese a la disolución de las FARC como guerrilla en 2016. Colombia ha soportado más de 50 años de conflicto entre el Estado y diversos grupos alzados en armas, paramilitares y facciones narcotraficantes. Unos 90 grupos armados operan actualmente en el país, según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), un think-tank independiente. Los principales actores del último conflicto interno armado del continente

Los principales grupos son el ELN; los grupos disidentes de las disueltas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC): la Segunda Marquetalia y el Estado Mayor Central. Según Indepaz, estos grupos y decenas de otros siguen liados en conflictos por los ingresos del narcotráfico y otras empresas ilegales. Indepaz registró cerca de 100 masacres en 2022. El ELN, último grupo rebelde reconocido en el país, lleva negociando con el Gobierno desde noviembre.


El grupo fue fundado en 1964 por sindicalistas y estudiantes simpatizantes de la revolución cubana. La organización, catalogada como terrorista por Washington y Bruselas, tendría entre 2.500 y 4.000 miembros. Noruega, Venezuela y Cuba son los garantes de esta nueva etapa de negociaciones con el ELN que ya tuvo su primera ronda de diálogos en Caracas. México también tiene previsto apoyarlos e incluso se espera que acoja pronto una nueva ronda. Los grupos Segunda Marquetalia y Estado Mayor Central –facciones escindidas de las FARC que rompieron el pacto de paz de 2016– han mantenido conversaciones por separado con el Gobierno. Por su parte, las milicias AGC, formadas por paramilitares de extrema derecha desmovilizados a principios de la década de 2000, son el brazo armado del Clan del Golfo, la principal banda narcotraficante de Colombia.

Iván Cepeda, senador cercano al Gobierno y negociador con los rebeldes, declaró recientemente a la agencia de noticias AFP que la Administración Petro está ofreciendo "un trato indulgente desde el punto de vista judicial" a los miembros de los grupos armados a cambio de su desmantelamiento.


"Los procesos de paz, y lo digo por experiencia, son procesos de construcción, paciente, lenta, y en los cuales hay momentos difíciles, de crisis, hay momentos en los cuales las cosas no salen como se quisiera. Pero en favor en el proceso que se está adelantando ahora es que en 20 días hemos tenido avances, que no se habían presentado por años, entre el Estado colombiano y el ELN," agregó el senador.


Fuente: FRANCE 24 (FRANCIA)

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