Tierras no serán expropiadas, sino compradas por el Estado para darlas a campesinos


Escribe: DARÍO BOTERO PÉREZ*


Tres millones de hectáreas que el Estado se comprometió a entregarles a los campesinos, como primer punto del Acuerdo de Paz suscrito con las FARC-EP, en 2016, valdrían sesenta billones de pesos, según ha calculado el Gobierno.


El precio promedio de veinte millones por hectárea es atractivo para los latifundistas, de modo que están dispuestos a vender.

El mismo José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan, lo ha afirmado con claridad el 28 de septiembre, mientras, simultáneamente, con cinismo de anómico inhumano, defendía el derecho a conformar “grupos solidarios de hacendados amenazados”, como llama Lafaurie las nuevas Autodefensas, estimuladas por su macabra y extremista esposa, María Fernanda Cabal.

Esta amenaza abierta, hecha por los grandes latifundistas contra el Estado, expresada por la cabeza gremial de los ganaderos, la repudió inmediatamente el ministro de defensa, Iván Velásquez Gómez, comprometido con el logro de la Paz Total anhelada por las mayorías evolucionadas y dignas.


Clasificación de tierras


Sin embargo, el asunto de tierras requiere más información sobre:


1. la tierra disponible ya incorporada a la frontera agrícola, cerca de los mercados y apta para su explotación económica con métodos orgánicos.


2. los baldíos, que deben ser abandonados por colonos y latifundistas para reintegrarlos a la Naturaleza, en vez de explotarlos, incurriendo en altas y nocivas inversiones financiadas por USAID, y guiadas por el agronegociado de la “revolución verde”, que agota la tierra tras pocas cosechas, tan abundantes como insípidas y nocivas.


Fuentes de tierras


A vuelo de pájaro se destacan las siguientes:


1. Millones de hectáreas con tierras aptas, pero poco explotadas, concentradas por los latifundistas, inhumanos y desalmados pero muy piadosos, permite adquirir las mejores disponibles en el mercado, ofreciendo comprarlas al legítimo propietario, en vez de aceptar sin reparos las que los terratenientes quieran vender según les convenga.


2. Otra fuente de tierra, apta para ponerla a producir racionalmente de forma inmediata, es la que fue expropiada a los campesinos indefensos por la violencia paramilitar y guerrillera.


*Título original del artículo: TIERRAS DEL ACUERDO

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